Cuando veo a mi hijo Saulito
Tengo fe porque…
Elvira Arellano Por razón de nuestra fe y tradiciones, los latinos vemos las cosas un poco diferentes. Tenemos un calendario diferente. Por ejemplo, muchos preparamos para celebrar el día de los Tres Reyes Magos, que para nosotros significa algo especial.
Es un día en el cual pensamos de nuestros hijos. Les contamos la historia y les damos regalos para que sepan que son especiales y amados. Comenzamos el año nuevo recordándonos de nuestras tradiciones y pensando de nuestros hijos.
Cuando veo a mi hijo Saulito, me pongo a pensar en lo que ha tenido que aguantar y lo que tendrá que aguantar en el futuro. Nació en los EU y puede cruzar aquel río cuando quiera que le antoje. Puede trabajar y vivir legalmente al otro lado. Hasta tiene el derecho de postularse para la presidencia de los EU. Pero yo no puedo cruzar aquel río en forma legal por un plazo de por lo menos 20 años. Ese es el precio que pagué por haber cruzado hace 10 años para buscar trabajo y poder enviar dinero a mi familia. También es esta la temporada cuando leemos en las escrituras sobre San Juan Bautista. Juan bautizaba gente en el río y les imploraba que regresaran al camino de Dios. El pueblo de Juan vivía bajo el dominio del Imperio Romano. Eran gente pobre. Sus líderes habían pactado con el Imperio Romano que a los líderes los enriquecieron pero el pueblo en general quedó empobrecido. Juan calificaba a aquellos líderes como serpientes e hipócritas, y les dijo a la gente que deben recordar quienes eran y quienes Dios deseaba que fueran. En México estamos hablando de los nuevos reglamentos del TLCAN, que quitan los aranceles sobre maíz, fríjol, azúcar y leche en polvo. Dicen que estas nuevas reglas van a dejar a cientos de miles de nuestros familiares que cultivan maíz y fríjol sin empleo, y de que muchos de ellos intentarán cruzar la frontera para buscar empleo.
También estamos hablando de la nueva ley en Arizona que tiene el fin de correr a 500,000 indocumentados de aquel estado. ¿Si no nos quieren en los Estados Unidos, porque destruyen a nuestros empleos en México? Saúl conoce la cara del racismo. Lo ha visto en los ojos de la Migra y de los “Minitemen”. Enfrentó al aquel racismo como un hombrecillo y eso me da mucho orgullo por ser su madre. También estoy muy contenta que Saúl está aquí conmigo rodeado por amor y familia.
Tal vez algún día Saulito optará por ejercer su derecho como un ciudadano de los Estados Unidos. Tal vez irá allá para trabajar o asistir a una universidad. A lo mejor se convierte en el presidente. No importa que sucede, se que el ha aguantado la prueba del racismo y ha cruzado el río para regresar a casa. Ha sido bautizado. No importa lo que haga, va a saber quien es, va a conocer a sus tradiciones y el hecho de que es un hijo de dios.
En el día de los Tres Reyes, mi deseo es que todos nuestros hijos latinos reciban el don del bautizo de Saulito. Ojala que podamos enseñarles quienes son y fortalecerlos hasta el punto que pueden encararse con el racismo y codicia que amenaza a nuestro pueblo.
Cada año, los Tres Reyes traen un regalo a nuestros hijos, el regalo de saber que somos un pueblo sin fronteras y que leyes crueles y complotes económicos que separan a nuestras familias jamás nos pueden separar de nuestro pueblo, y de Dios.